Para diciembre de 2026, los 27 estados de la Unión Europea deben ofrecer a sus ciudadanos una cartera de identidad digital (EUDI Wallet) capaz de guardar y compartir, de forma interoperable, credenciales como el título o la cualificación profesional. Es el cambio que introduce eIDAS2, y afecta de lleno a quienes hoy custodian y certifican esas credenciales: los colegios profesionales y los reguladores.
Esta guía resume qué cambia con la Tarjeta Profesional Europea y eIDAS2, y qué tiene que preparar un colegio para no llegar tarde.
Qué es la Tarjeta Profesional Europea
La European Professional Card (EPC) es un procedimiento electrónico para que un profesional obtenga el reconocimiento de su cualificación en otro estado miembro. Hoy cubre algunas profesiones —enfermería, fisioterapia, farmacia, guías de montaña, agentes inmobiliarios— y se apoya en el sistema de información del mercado interior para que las autoridades de origen y destino se comuniquen.
Qué añade eIDAS2
eIDAS2 (Reglamento UE 2024/1183) va más allá de la identidad básica. Introduce las atestaciones electrónicas de atributos: declaraciones verificables de datos como una cualificación profesional, emitidas por prestadores cualificados y con reconocimiento transfronterizo en toda la UE.
El primer eIDAS no cubría atributos como los certificados médicos o las cualificaciones profesionales, lo que dejaba su reconocimiento electrónico en un limbo. eIDAS2 cierra ese hueco: una cualificación verificada en un estado debe poder presentarse y aceptarse en otro.