Un colegio profesional —médico, de enfermería, de ingeniería— tiene una obligación que pocos resuelven bien: mantener un registro público y verificable de sus colegiados y emitir, a quien lo solicite, la prueba de que un profesional está habilitado para ejercer. Es la base de la confianza pública. Y casi siempre se gestiona con certificados en PDF, correos y llamadas.

Esta guía explica cómo un colegio digitaliza la verificación de colegiados —ventanilla única, certificado de idoneidad y registro en tiempo real— y qué papel juega la infraestructura de Booka.

Qué tiene que poder verificar un colegio

La normativa de servicios y colegios profesionales obliga a las corporaciones a ofrecer, por vía electrónica y en tiempo real:

  • La comprobación de la colegiación de cualquier profesional: si está colegiado, dado de baja o inhabilitado.
  • El certificado de idoneidad profesional o de buena conducta, que un centro sanitario o una administración puede exigir antes de contratar.
  • El registro público de colegiados y sociedades profesionales, accesible para terceros.